Anocheceres al óleo

Cuando el sol baja, en Tel Aviv parece como si la ciudad entera inmediatamente bajara dos tempos, todo se pone más lento, a la velocidad del sol y su descenso.

Escapar II

Quizás ya sabrán que, de vez en cuando, me dan ganas de huir, de escapar. Nace en mí como una necesidad (o ansiedad) que me tira de los pelos y me despierta por las noches. Después ando dormida en el día, ajena, distante, arrastrando ese estado como una sombra gris, oscureciendo mis ya características ojeras.... Leer más →

Las partes de Praga

Extrañas asociaciones me llevan a pensar en mi estadía en Praga. Una de ellas es Dalí y su obra. No es que sepa mucho de él, tampoco he leído suficiente, pero ciertos detalles de su arte me atraen, hasta me siento identificada. Precisamente hoy, que he visitado una pequeñísima exposición de él, mi viaje a... Leer más →

Buenos Aires fuera de foco.

Un viaje de veintiún horas en un avión viejo con ceniceros en los baños y los asientos duros burlándose de nuestra ansiosa espera. La búsqueda infraganti del Uber en el estacionamiento de Ezeiza y el comentario del conductor (¿uberista?): “si es la primera vez que viene a Argentina tiene que probar la carne, aunque… ¿es... Leer más →

Soy un hada

Un día me vi en el espejo con mis alas puestas y corroboré mis sospechas: soy un hada. Yo pensaba que era bruja, pero no. No lo soy. Soy hada. Aunque mi amiga S me dijera que era obvio, yo no me había dado cuenta antes. Ni porque mis más cercanos me dijeran “campanita” ¡Hasta... Leer más →

4.20 de la Madrugada

Me despierta la lluvia violenta estrellándose en el suelo. Afuera cae una cortina de agua y la gata negra ve mi luz encendida y se acerca a mi puerta con un maullido de muerte, mojada y asustada como si fuera la primera lluvia en su gatúbela vida. Yo le toco la cabeza intentando calmarla, le... Leer más →

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