Viajes: como hacerlo sin el cuerpo.

Ahora, situémonos en San Juan, Argentina. Provincia grande, pero pueblo chico. Un verano caliente y seco, de esos que se ven en las películas mexicanas de Hollywood. Noche igual de ardiente, el bar de moda del momento, ubicado junto a una farmacia y un baldío, que siempre fue baldío, y una estación de servicio cruzando la avenida.

4.20 de la Madrugada.

Ahora entiendo porque algún día iba a necesitarte, porque me ibas a hacer falta y porque, en los aturdidos momentos en los que solo quiero correr y escapar, apareces nítidamente en mis pensamientos.

Resaca de Berlín

La música se iba mezclando, la confusión subiendo y yo me iba mareando lentamente con el perfume a flores, alcohol y sexo que bailaban seductores en el aire de las noches entregadas.

Mátame.

Quisiera borrarte de un sacudón de cabeza, decirte adiós para siempre con un banal saludo con la mano. Dar vuelta la página y olvidarme en ese instante de tu existencia, quisiera ser mucho más fuerte de lo que intento ser y menos débil de lo que mis ojos confiesan.

Escapar

"Es como el vértigo a saltar, a enfrentar el mar revuelto, el amor que se termina, el decir adiós para siempre..."

Pájaro Metálico.

Todavía siento que no he parado en ningún lugar, como si estuviera de paso, como si aún no encontrara mi territorio, mi espacio seguro.

Autorretrato

Muchas personas me llaman “valiente”. Yo creo que confunden valentía con irresponsabilidad consciente.

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