AUTOEDITAR mi libro

Parece que estafar a los autores que, como yo, buscan ingenuamente ingresar en el mercado literario, es una moda de muchas corporaciones que lucran con los deseos y sueños de quienes sacan las monedas de los rincones.

Viajes: como hacerlo sin el cuerpo.

Ahora, situémonos en San Juan, Argentina. Provincia grande, pero pueblo chico. Un verano caliente y seco, de esos que se ven en las películas mexicanas de Hollywood. Noche igual de ardiente, el bar de moda del momento, ubicado junto a una farmacia y un baldío, que siempre fue baldío, y una estación de servicio cruzando la avenida.

4.20 de la Madrugada.

Ahora entiendo porque algún día iba a necesitarte, porque me ibas a hacer falta y porque, en los aturdidos momentos en los que solo quiero correr y escapar, apareces nítidamente en mis pensamientos.

Pájaro Metálico.

Todavía siento que no he parado en ningún lugar, como si estuviera de paso, como si aún no encontrara mi territorio, mi espacio seguro.

Autorretrato

Muchas personas me llaman “valiente”. Yo creo que confunden valentía con irresponsabilidad consciente.

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