Texto Retrospectivo #2.

Muero desgajándome, ofreciéndome a la hoja expectante, intentando confesarme, descubrirme, reinventarme y muero, para revivir otra vez en cada letra que voy amontonando, en las palabras que se oxidan en mi boca, en las frases que voy dibujando mil veces, y una más, en las profundidades de mi ser.

APRENDER A PERDER.

Pensé en la muerte, pero no quise nombrarla. Era todo muy reciente. Quería disfrazarla de números y entenderla como algo que estuviera fuera de mi alcance. No quería ser parte de ese problema. Pensaba que había tenido mi cuota y que era suficiente.

Período en cuarentena

Se suponía que tenía fecha para cinco días más tarde, así que, en efecto: no me lo esperaba, y de alguna manera llevaba mucho tiempo esperando, sí contamos como mucho tiempo veintitantos días. Lo cual puede ser, por lo visto, cuando nos vemos obligados a quedarnos en casa.

DIAS DE TORMENTA.

Todo el contexto me empujó a encerrarme, entre retiro consentido y castigo autoimpuesto, convirtiéndome en diablo, víctima de mis embrujos, forzándome a no escapar del espejo.

Diciembre Mood.

Parece que esa exigencia va muy bien combinada en esas ciudades que nunca duermen, que a toda hora hay alguien vagando en sus calles o en sus mentes.

No vengas.

A veces quiero que me digas cuando vendrás, la hora, el día exacto, a veces quiero saber que no llegarás, que te olvidarás de mí, que quizás tengas otras cosas más importantes que hacer, otro tiempo que matar.

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