Período en cuarentena

Reflexiones en cuarentena.

Estando con tiempo de sobra, leí mi horóscopo online. No es que sea la primera vez que estoy al pedo y que lo leo, es habitué que nos pongamos con amigas a analizar nuestros signos semanalmente, parte broma, parte verdad… y, esta vez, no fue diferente.

Influenciada por una de esas tantas conversaciones filosóficas y deliradas, busqué mi horóscopo, para ver que me deparaba el destino, los astros, el futuro e internet, por haber nacido en enero y estar transitando estos tiempos de cólera, muy a lo Gabriel García Márquez.

La cuestión es que, mi horóscopo, como siempre, decía que tengo que parar, que es momento de sanar, de escuchar mis sentimientos. Lo cual me hizo, otra vez, preguntarme si es que, estoy tan impaciente que no me doy cuenta de que todavía tengo peleas internas que superar; o que nunca es momento de perder la calma, para sanar.

En fin, además de los consejos y observaciones, que a cualquier signo le sienta bien, y que cualquier madre nos diría, mi predicción anunciaba que, el martes 24 de marzo (de este intenso 2020) recibiría un mensaje. Cito:

La Luna Nueva en Aries trae el comienzo de algo nuevo, algo que no te esperas para nada (…) es muy probable que esta semana recibas un mensaje que llevas mucho tiempo esperando.”

Si, un poco confuso, pero no son mis palabras.

Si hacía referencia a la pandemia y eso… no fue muy creativo y original, que digamos. Pero es verdad que, desde que descubrí que me gusta el género distopia, y todo lo referido a apocalipsis y esas cosas, me imagino que sería de nosotros, y que clase de sobreviviente sería en una de esas situaciones extremas. Porque SÍ sobreviviría. Obvio. Asi que también puede ser esd “el mensaje que llevo mucho tiempo esperando”.

Bueno, por ahora, lo único que llegó ese día, fue mi sangrado (mi ciclo, mi período para los más susceptibles que todavía les da cosita hablar de menstruación). Se suponía que tenía fecha para cinco días más tarde, así que, en efecto: no me lo esperaba, y de alguna manera llevaba mucho tiempo esperando, si contamos como mucho tiempo veintitantos días. Lo cual puede ser demasiada espera -por lo visto-, cuando nos vemos obligados a quedarnos en casa. Y tampoco es que sea algo “completamente” nuevo, con treinta y tres años, aunque sí creo que cada ciclo es único. Entonces: podemos decir que es algo nuevo… un poco decepcionante, pero vale, lo acepto.

Esta interesante historia no termina acá. Porque ese martes de Luna Nueva en Aries, con tiempo de sobra y un día hermoso, se me ocurrió trasladar una de mis plantitas (sí: tengo plantas). Me senté en el balcón, con todas las herramientas (una cuchara, tierra, porro y café) y me puse a charlar con mis amigas no humanas.

Sentí el calor del sol en mi espalda, los pajaritos, el perfume de las plantitas, la humedad de la tierra en mis manos, el silencio extraño de una ciudad en calma… y de repente, me encontré envuelta en ese micro mundo, en ese pequeño y privado momento, donde había hecho las paces con todas mis Ivanas.

Qué cosa, eso de no querer escucharnos ¿no? Inconscientemente y no tanto, siempre encuentro alguna excusa para no hacerlo, o para escucharme a medias, o la parte que quiero escuchar, o hacerlo demasiado tarde.

Pero esa mañana, en que me di cuenta de que el reloj no importaba y que, realmente, no tenía más nada que hacer que trasplantar una aromática, me sentí en calma, tranquila, contenta.

Entonces pensé, que quizás lo que decía el horóscopo de internet, no era tan desacertado. Quizá de eso estaba hablando. De esos micromomentos, de estar en pausa.

Pasa que, tal vez, estamos acostumbrados a esperar sorprendernos con grandes cosas, que se nos pasan las importantes, las que nos reconfortan, las que nos dan esperanzas.

Después leí que, la Luna Nueva en Aries, es la primera del año astrológico y que, en medio de esta pandemia, nos pide valentía. Además: el signo Aries es fuego, empoderamiento, cambio, inspiración, renovación. En conclusión, dice el post: “… quizás estamos pasando por una de las pruebas más fuertes, esa que nos enfrenta a nuestro instinto de supervivencia (…) que nos hace enfrentarnos realmente con nosotros mismos”.

Además que, cuando el sangrado menstrual llega junto con ella (con la luna), comparte sus características en forma potenciada. Dice -la primera página web que leí- que la energía que se experimenta es de introspección y reflexión. Y termina diciendo: “… momento de estar para una misma, sintiendo que en el vacío y la muerte hay una semilla de esperanza”.

Okey Universo, entendí.

Calma.

Ivana Taft

2 comentarios sobre “Período en cuarentena

Agrega el tuyo

  1. Hermoso todo! El dia que concebi a mi primer hijo, fue en el hostel que trabajabas, que por cierto los otros dias pase y esta en alquiler. Recuerdo muy bien esa noche de flores lluvia y que nos quedamos pintando las macetas. Justamente ese dia que pase( la semana pasada, dia Jueves) te recorde rapidamente, porque estaba yendo a mi 2 dia de radio en un nuevo comienzo para mi. Los detalles siemples siempre estan, abramos mas los ojos para verlos mejor! Te adoro mi Ingrid 😘

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: